Seguramente alguna vez escuchaste la típica historia de “dejé mi trabajo actual que me hacía infeliz y me quemaba la cabeza para seguir mi sueño de emprender, de abrir un negocio de venta de productos de decoración, me fue super bien y hoy soy feliz”. Sin embargo, no siempre dejar el trabajo actual, es la única forma de modificar ese algo que hoy nos molesta, eso que nos hace replantearnos porque estamos como estamos.
¿Cómo podemos saber si es el momento adecuado para buscar otro trabajo? ¿Cómo podemos saber si el lugar a donde vamos es “ese” lugar ideal a donde queremos estar? ¿Existe alguna otra manera de mejorar nuestra vida sin cambiar de trabajo o tirar todo por la ventana?
Muchas cosas cambiaron
Con la pandemia, muchos de nosotros nos replanteamos nuestra vida laboral, ya sea porque nos vimos afectados por reducción de trabajo, porque nos dimos cuenta que hay otra vida después de las 18 hs o porque sentimos que lo que hacíamos no nos llenaba como personas o como profesionales.
Entonces debemos preguntarnos si nos gusta lo que hacemos, si estamos felices con nuestro trabajo y lo que nos incomoda es la empresa actual, o si lo queremos es hacer un cambio de vida y dedicarnos a otra cosa completamente diferente.
¿Seguís pensando que querés cambiar de trabajo?
Si la respuesta a esta pregunta es si, te recomendamos hacerte algunas preguntas más antes de tomar una decisión:
¿Por qué querés cambiar? Los motivos pueden ser múltiples, tus tareas te aburren, no soportás más el nivel de estrés, trabajas más horas de lo que quisieras, el ambiente de trabajo es malo, tus valores ya no coinciden con los de la empresa, etc.
¿Qué te gustaría que te de tu trabajo y no te lo está dando? Evalualo pensando en tu salario, el reconocimiento, la autonomía y libertad para tomar decisiones, la comodidad…
¿Qué estoy buscando? ¿Qué es lo que querés en realidad? Porque la respuesta puede ser simplemente tener tiempo para ir a nadar dos veces por semana o, podés desear un cambio completo de vida. Podes darte cuenta que tu propósito no está alineado con tu trabajo actual o, solo darte cuenta que, con pequeños ajustes, serías mucho más feliz.
Cuando tengas esas respuestas, ya vas a tener más claridad sobre la situación para ahora preguntarte:
¿Renunciar es la única salida? ¿O simplemente estás pasando un mal momento por una situación temporal? Tus expectativas, ¿son realistas? ¿Tenés otras alternativas? Tal vez, un cambio de sector dentro de la misma empresa, participar en un proyecto que te brinde la posibilidad de trabajar con otras áreas o que te sientas desafiado, podría ser una alternativa menos drástica que cambiar de empleo.
Si aún después de hacerte estas preguntas, seguís pensando que un cambio de trabajo es lo que necesitas, entonces, ¡a pensar un plan de acción! A preparar tus herramientas, a definir objetivos y organizar tus tiempos para llevarlo a cabo. Ahora tenés que evaluar todas tus respuestas, definir tus prioridades y confiar en que ¡vas a tomar la mejor decisión para tu futuro profesional!
Si estas palabras te resonaron y es esa tu situación, no te sientas sola, levantá la mano, estamos iniciando el año, y este tiene que ser tu momento para tener una visión más clara, salir adelante y que este 2022 sea TU año.
Ojalá estas palabras te hayan ayudado un poco a poder identificar donde te encontrás hoy.
2 comentarios en “Cuando cambiar de trabajo no es la solución milagrosa”
Gracias Angelica! Un placer!
Gracias Ana! Me alegra poder aportar un granito de arena a esa decision de cambio.