(por Male Cuppari)
Mi nombre es Malena y soy la fundadora de Mercurias marketing, una agencia de comunicación digital que se especializa en generar contenido para medios digitales. Mi camino hacia esta profesión no fue para nada lineal y en esta entrega te quiero contar cómo hice para pegar un volantazo profesional y hacerme un lugar en esta industria tan particular.
Mi historia con la comunicación digital
Cuando las chicas de Mood me propusieron escribir este artículo lo primero que se me vino a la mente fue mi viejo y querido síndrome del impostor. Me parecía que yo no era la persona indicada para hablar de esto porque mi camino hacia el mundo digital no fue el convencional. Inmediatamente después de eso, me puse a pensar en cuál sería “el camino convencional para empezar a trabajar en digital” y enseguida me di cuenta de que no existe tal cosa. Como en la mayoría de las cosas en la vida, existen tantos caminos como personas que los transitan.
Lo que uno atina a pensar, sin mucha innovación, cuando intenta armar una supuesta carrera profesional es que el paso previo a la misma tiene que ver con el estudio. Antes de juzgarme por este razonamiento tan básico deben entender que yo soy millennial, primera generación profesional graduada en mi familia, de donde yo vengo no existía otra forma de hacer las cosas. Estudias para ser alguien en la vida, te recibís y trabajas de eso hasta que te jubiles, fin.
Tan convencida estaba yo de este razonamiento que cuando tenía 8 años dije que quería ser abogada y nunca más cambié de opinión hasta el último cuatrimestre de la carrera. Antes de eso, todo marchaba perfecto, terminé el secundario, me anoté en derecho, me iba relativamente bien, en la mitad de la carrera me puse a trabajar en un área legal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y me convencí de que eso era lo que yo quería hacer el resto de mi vida. Pero por esas casualidades de la vida, un jefe que vió potencial en mí para otras cosas me puso a gestionar las redes sociales de su ONG jurídica y a partir de ahí mi vida cambió para siempre literal. Todo lo que yo pensaba que tenía clarísimo se desvaneció porque me enamoré de una profesión que en ese momento ni siquiera existía.
Por suerte, poco me importaron las opiniones ajenas y decidí patear el tablero. Si bien me recibí de abogada (me faltaba un cuatrimestre, no tenía sentido no hacerlo), nunca ejercí la profesión. El título vive desde entonces enrollado en un tubo de plástico dentro de un placard, y ahí se va a quedar. No me arrepiento para nada de haber estudiado derecho, la carrera fue hermosa y me dio muchísimas herramientas para manejarme en la vida y, sobre todo, para emprender. Pero no estaba ni cerca de ser lo que yo quería hacer todos los días.
Cuando terminé la carrera me metí de lleno en la aventura de emprender y fundé mi propia agencia, Mercuiras mkt, junto a mi socia/amiga Agus Santano. Fue ahí en donde empezó a brotar ferozmente el síndrome del impostor más grande que tuve en mi vida. Me sentía la peor de las farsantes por estar ejerciendo una profesión que no había estudiado formalmente. Trabajaba todos los días de Community Manager y me iba muy bien, era muy buena y creativa en lo que hacía pero igual yo sentía que el Dios de la academia me iba a castigar. Así que me dispuse a hacer “lo que había que hacer”: anotarme en todos los cursos que encontré sobre redes sociales.
Aprendizajes que me gustaría compartir
Es acá donde quiero hacer una recapitulación de todo lo que aprendí en esos años sobre el trabajo en comunicación digital:
-Estudiar siempre sirve PERO…este maravilloso mundo tiene la particularidad de ser algo relativamente nuevo, una profesión que avanza mucho más rápido que los cursos, talleres y carreras disponibles en el universo académico. No existe algo que lo abarque todo, no te vuelvas crazy. Lo mejor es empezar con algo básico y a partir de ahí seguir investigando por tu cuenta.
-La experiencia es lo más importante. Personalmente considero que esta es una profesión y, como tal, se aprende ejerciendo. Animate a empezar aunque te de miedo, si es necesario armá perfiles falsos para empezar a practicar hasta tener tus primeros trabajos. Hay muchísimas cuentas que podes seguir para inspirarte y aprender. Mercurias es una de ellas.
-Relaciones interpersonales +10. Si no te gusta relacionarte con personas, este no es tu lugar. Todo el tiempo vas a tener que interactuar con clientes y otros profesionales. Lo mejor es hacerlo con claridad, paciencia y empatía.
-Tolerancia a la corrección. Es horrible que nos hagan correcciones en nuestro trabajo, a nadie le gusta y tendemos a pensar que la otra persona lo hace con mala onda. Pero te juro que el 90% de las veces no es así. En la inmensa mayoría de los casos tanto los clientes como los jefes quieren que las cosas salgan lo mejor posible, es importante estar abiertos a críticas constructivas para poder mejorar y aprender.
-Especialización. La comunicación digital es sumamente interdisciplinaria, está bueno saber un poquito de todo pero para poder ser un buen profesional es necesario especializarse. Probá un poquito de cada cosa, elegí lo que más te guste y profundiza todo lo que puedas.
-Actualización constante. El mundo digital cambia todo el tiempo, lo que funciona hoy, deja de funcionar mañana. Si querés mantenerte relevante no podes quedarte atrás. No hace falta que hagas un curso de cada herramienta nueva que sale pero si que estés super al día con la información y las tendencias. Twitter y Reddit son excelentes fuentes de contenido en estos temas.
-Actitud mata todo. No hay nada más importante que la actitud con la que te tomás tu trabajo. Si tuviera que decir cuáles fueron las dos cosas que me permitieron desarrollar una empresa de comunicación digital exitosa como es Mercurias diría que fueron la buena onda con clientes y compañeros de equipo y mis ganas de aprender constantes. No hay mejor publicidad que una buena actitud.
Hasta acá, mis 7 mandamientos de lo que para mi son las skills más importantes para desarrollarse profesionalmente en comunicación digital. Espero que les sirva para encontrar su camino en esta profesión que me enamora cada día más.